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Hábitos para mejorar el sueño

Hábitos para mejorar el sueño

Los cambios fisiológicos que se experimentan con la edad afectan a distintas funciones de nuestro cuerpo y una de ellas es el sueño. La calidad de éste se ve afectada. De hecho, diversos estudios destacan que en los adultos mayores, es decir, a partir de los 60 años aproximadamente, disminuye el conocido como sueño lento (sueño profundo), aumentando por el contrario el sueño ligero. Debido a ello, se descansa menos y de peor modo, puesto que aumentan los desvelos nocturnos, el despertar a horas tempranas y el sentirse cansados durante el día, intentando recuperar la horas de sueño perdidas. Todo ello lleva a que se experimenten importantes cambios en la rutina del sueño. No obstante, manteniendo una adecuada rutina o higiene del sueño, se podrá evitar total o parcialmente el insomnio y lograr un adecuado descanso.

Estas son algunas de las recomendaciones que os proponemos para que llevéis a cabo:

  • Irse a la cama siempre a la misma hora: de este modo habituaremos a nuestro cuerpo y se preparará para el sueño siempre a la misma hora.
  • Cenas ligeras y al menos una hora antes de ir a dormir: la pesadez de estómago es uno de los factores que dificultan el sueño a cualquier edad. Por ello, es importante realizar cenas ligeras y preferiblemente a la misma hora cada día, para crear el hábito al igual que cuando vamos a la cama.
  • Evitar las bebidas con cafeína: el café, el té, así como algunos refrescos de cola, poseen cafeína, por lo que son bebidas excitantes que no nos ayudarán a conciliar el sueño.
  • Realizar actividades de relajación: incorporarlos a la rutina es recomendable, sobre todo si se tienen problemas de insomnio. En este sentido, es importante evitar actividades estimulantes poco tiempo antes de ir a dormir.
  • No realizar siestas excesivamente largas: si dormimos excesivamente en la siesta, restaremos sueño a nuestro descanso nocturno. Por ello, es importante controlar el tiempo que dormimos en general. No quiere decir que no durmamos en la siesta, pero que sea un pequeño sueño reconstituyente de no más de media hora.
  • No obsesionarse con conciliar el sueño: eso nos pondrá nerviosos y nos perjudicará aún más. Del mismo modo, es importante no tener relojes a la vista, puesto que podemos caer en la tentación de mirarlos constantemente, hecho que también contribuirá a ponernos nerviosos si nos cuesta dormir.
  • Mantente activo durante el día: el ejercicio suele ayudar a conciliar el sueño.
  • La cama es para dormir: evita la televisión, el móvil, leer… entre otras actividades que puedan estimularte en lugar de relajarte para ayudarte a dormir.
  • Comodidad: cuenta con un colchón confortable y adecuado a tus condiciones. Igualmente importante es la almohada.
  • Una vez apagues la luz, date un margen de unos 20 minutos. Si pasado ese tiempo no has logrado quedarte dormido, levántate y vuelve a la cama cuando te encuentres de nuevo con sueño.

En cualquier caso, cada persona suele saber qué le funciona, pero como puede comprobarse, el insomnio a veces es fruto de una falta de rutina. Aunque lo ideal es evitar la medicación, algunas personas terminan recurriendo a ella pero siempre debe estar prescrita por un médico, ya que podríamos agravar nuestro problema.

 

Sobre el autor

Área del Mayor

OFICINA DEL MAYOR Delegación de Políticas Sociales

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